29.12.05

Morboso*

Hoy, primer delirio, no salgo. No estoy bien. Me siento agotado y me duele todo. Espero recuperarme pronto, este estado alimenta mi, tan perspicaz, suspicacia.
Eso no significa que no cumpla mi mandato. A ver qué da de sí mi fiebre.

*

21.12.05

Vámonos


Con la música a otra parte.

20.12.05

Link

Estoy muy cansado. Esto me justifica. Otro día, otro día.

18.12.05

12.12.05

Trote matinal


No sé qué les pasa a los conductores de autobús por las mañanas. Conducen como locos, como si se hubieran tomado un café y tres solysombras en ayunas.

Luego , uno enfoca y salen cosas así . Pínchame.

Vietnam


Escaleras. La calle. Politemplo. Y más.

10.12.05

Theremin


Neil Young Samuel J. Hoffman Joos Swarte .
Honorablemente sustraido aquí. Puño puñete, qué recuerdos.

5.12.05

1.12.05

Valéry

VIII

O pour moi seul, à moi seul, en moi même,

Aupres d' un coeur, aux sources du poème,

Entre la vide et l' evénement pur,

J'attends l'echo de ma grandeur interne,

Amère, sombre et sonore citerne,

Sonnant dans l'ame un creux toujours futur!

Traducción de Jorge Guillén, en 1929

Editado por Alianza Editorial para su El libro de bolsillo.

El cementerio marino, Paul Valéry

30.11.05

Deep link

En realidad no es muy deep sino muy superficial. Y me gusta. Además, como si lo hubiese visto. Un Hombre Invisible compensará mis evidentes carencias literarias. Es muy divertido.

28.11.05

Repetimos

Cada vez que veo esta entrada, mutilada, me deprimo. No sé si el problema consiste en la ñ de cumpleaños con la que denominé las fotos. El caso es que no funcionan la mayoría de los enlaces. Son 50, rehacerla me da una pereza inmensa. Y más hoy que me toca taller...

Lo siento, así se queda por el momento. Para compensar y por si te gusta la música. Y todo lo demás.

Ésta también está jodida, se me han pegado los enlaces. Uf, cuánta avería. Ya veremos, ya veremos...

En el taller, leve. Medidas y eso. No me han arrancado nada, me siguen quedando.

22.11.05

Seguir mirando

Esta mañana, como tantas, he ido enhebrando vagones. La salida me pilla mejor al principio del convoy. Escuchaba, mientras los rostros a mi alrededor me duraban décimas fugaces, el Dead de los Pixies.
Cierro la última puerta tras mí y miro a mi derecha. Un viajero, cuatro asientos ocupados. Le pido amablemente que me ceda el que está a su lado. Recoge sus trastos y musita algo que no puedo oír con los oídos tan llenos. Digo que sí, que vale, y me siento.
Hasta ese momento ni me había fijado en lo que estaba haciendo. Dibujaba a la gente de su alrededor. Rápido y seguro captaba las líneas importantes y las pasaba al papel como si tal. He apagado la música y me he puesto a hablar con él. Se llama Félix.

Por si no te encuentras